
Me doy cuenta que es inútil mantener lo que se ha ido. Y este blog hace ya un tiempo que no tiene sentido, que se mantiene por nostalgia, por el cariño y la ilusión que le puse al crearlo.
lunes 9 de noviembre de 2009
Adiós Arsénico, un placer conocerte.
Envenenado por
Siberia
en
16:19
4
me dieron arsénico
Etiquetas: Ya no tengo submundo
lunes 26 de octubre de 2009
Esta tarde me ha venido a la memoria

Cuando a mi amigo -no de los buenos buenos, pero vamos amigo- Pedro le dijeron que tenía que hacerse unos análisis para comprobar si tenía cáncer recuerdo perfectamente que raro y abstraído lo encontré en la cafetería. Le pregunté si le pasaba algo pero dijo que nada, que no tenía ganas de hablar, que sólo era que le apetecía leer el periódico.
Envenenado por
Siberia
en
20:00
13
me dieron arsénico
Etiquetas: yo y mis amigos
sábado 17 de octubre de 2009
¡Lo que hay que oír!
Yo creía que era obvio que si te abandona el hombre que más quieres, que si encima es de sopetón, sin ningún aviso, sin nada que te haya hecho pensar nunca en tal cosa, entonces esa mujer enamorada se queda triste, dolorida, desgarrada.
Creía que si encima no te da ninguna razón para tan repentino y cruel abandono, y luego descubres como esa soledad que fue lo único que dijo deseó anhelar es mentira pues vive con la primera mujer de buen ver - está super-delgada -que le tiró los tejos y abiertamente le dijo que lo quería sin importarle un rábano que ese hombre estuviera casado, más obvio todavía sería la enorme depresión en la que esa mujer que sólo se preocupó, ya desde casi la adolescencia, de hacerle feliz, de amarlo locamente, de ser sólo suya y abandonar cualquier cosa que le pudiese molestar, puede caer en un pozo de infelicidad muy hondo.
Pero no, parece que no. Parece que esa mujer debería ser feliz como una perdiz. Así que como no lo es y anda arrastrando una depresión diagnosticada como muy grave, pues es que esa mujer está desequilibrada.
Sí, claro, vosotros pensadlo bien, lo que me pasó es igual que si se hubiese ido el panadero a otra barrio de la ciudad. Pues oye, lo despides de buenas formas, le deseas buena suerte, y te vas a la de la otra calle a comprar el pan. Y todos tan contentos. Exactamente eso es lo que espera él de mí.
Como no sucede, como en mi depresión, que ya iba llevando mejor pero que para mi desgracia con motivo de percatarme de más mentiras impensables para mí en toda nuestra vida en común -menuda ingenua patética que soy - resultó que recaí; y no sólo retrocedí un poco en mi depresión, se acentuó hasta convertirse en muy grave, pues claro eso es que estoy desequilibrada.
Y es que yo que no le digo nada, que permanezco callada como si no supiese hablar, que me aguanto mi llanto y mi pena y cuando por algún motivo sabe de mí, siempre se queda convencido que yo siempre intentaré ayudarlo en lo que me pida sea lo que sea. Y está convencido porque me conoce, porque sabe que nunca le he mentido, porque sabe que jamás he roto una promesa. Jamás, en mi vida he roto una promesa. No como él que si se presentara al concurso batiría a cualquiera y saldría libro Guinness de los records.
Pero mira por dónde hoy es uno de esos días en los que me encuentro mejor, mal, pero mejor, he bajado a tomar café, he hablado con Dana y con Joseba y ahora me digo ¿por qué no escribo en mi blog?
Así que hoy, parece que al contrario de lo que dicen mis terapeutas en cuanto a esos días en los que me encuentro mejor, que es normal, son picos que suelen tener las depresiones - y claro que los aproveche, trabaje y todo el rollo de intentar quedarme ahí, etc - , pues será que hoy no estoy tan desequilibrada.
¡Qué cosas! Los psiquiatras y psicólogos diciendo que las depresiones tienen altibajos y por supuesto un desequilibrio no, y mira por dónde él que es informático sabe mucho más de estas cosas.
Envenenado por
Siberia
en
12:35
19
me dieron arsénico
Etiquetas: Yo y mi submundo
jueves 1 de octubre de 2009
Todo tiene que ver con el sexo
La primera parte de esta entrada ya la escribí, hace tiempo, mucho tiempo. Ahora ya no soy la misma, me robaron la inocencia y por eso la segunda parte, aquella en la que ya comento es ahora trágicamente -para mí- distinta
[Del capítulo “El sexo mata”, de la serie “House”]
-Principio del capítulo: En la tienda del hospital House ve a Wilson comprando una caja de bombones-
House: ¡Bombones! ¿Quién es la afortunada?
Wilson: Mi mujer.
House: No, no pregunto para quién son los bombones, quiero saber con quién tienes una aventura.
Wilson: - al dependiente- Se cayó de cabeza de pequeño. Una tragedia.
House: Chocolate noruego. Francamente, comprando eso ayudas a los terroristas.
Wilson: Hay gente que reprime sus sentimientos y los libera en forma de dolor físico. Los humanos sanos expresan sus sentimientos, como el afecto, haciendo regalos.
House: Los regalos expresan culpa. Cuánto más caros, mayor es la culpa. Eso es una caja de doce dólares. O aún no te has acostado con ella o no era demasiado buena.
Wilson: No todo tiene que ver con el sexo, House.
House: ¿Ah no? ¿Y desde cuándo?
-Final del capítulo: House está en su casa preparándose algo de comida y escuchando música de blues. Tocan al timbre. House se acerca a la puerta, mira por la mirilla y la abre. Al abrir la puerta se ve a Wilson con una maleta en el suelo. Ambos la miran.
Wilson: ¿Puedo quedarme en tu casa unos días?
House: ¡Qué idiota! ¡Se lo has dicho!
Wilson: Me lo ha dicho ella.
-Unos segundos de silencio -
Wilson: Las cosas han ido fatal en casa. Supongo que no pasaba suficiente tiempo con ella. Supongo….- suspiro de Wilson- Resulta que tienes razón: siempre es el sexo. Ha tenido una aventura.
House: ¿Cervecita?
La primera vez que hice un post sobre este capítulo de House, vi el lado humano y bondadoso de Wilson y enamorada y feliz como lo era entoces, ciega idolatrando al hombre de mi vida le quité la razón a House
“No todo es sexo, House”. Acababa recriminándole a mi amor platónico e imaginario.
Ahora que soy yo la que asombrada oigo la confesión de quien fue mi caballero andante, mi adalid,mi príncipe azul, aparte de llorar amargamente – no soy tan fuerte como Wilson – me gustaría tocar en la puerta de House y decirle cuando me abriera: “tenías razón: siempre es el sexo”
Y con suerte también a mí me invitaba a una cervecita
Envenenado por
Siberia
en
20:06
12
me dieron arsénico
Etiquetas: House, Yo y mi submundo
domingo 13 de septiembre de 2009
Sacando fuerzas
Hay gente que se pregunta porqué si tengo una depresión muy grave, cómo es que sigo escribiendo en este blog de talante un tanto irónico y divertido. Al menos eso intento. Ya sé últimamente como que muy alegre no es. Pero chicos, se hace lo que se puede.
Supongo – y es que es este año he aprendido mucho sobre falsas apariencias- que la mayoría pensará que de depresión grave nada de nada. Vamos que es puro cuento. A mi como esa gente – y eso lo he aprendido con ayuda de mi psicóloga porque al principio me dolía enormemente que dudaran así, sin más, obviando hasta el diagnóstico de mi psiquiatra – me da igual pues chim-pum.
No, no es que me salga como antes en mis escritos de este blog la alegría con la que lo empecé. Tengo que esforzarme. Tengo que decir: " venga Sib adelante, escribe"
Envenenado por
Siberia
en
17:25
31
me dieron arsénico
Etiquetas: Yo y mi submundo
domingo 30 de agosto de 2009
Todo tiene solución aunque sea con la muerte

El señor que inventó la frasecita: "Todo tiene solución menos la muerte", estará contento allá donde esté. Debería haber hecho una patente. Ahora toda su descendecía sería inmensamente rica. Y es que son cientos los majaderos que la repiten con una seguridad absoluta y se quedan más frescos que una lechuga.
Envenenado por
Siberia
en
9:07
17
me dieron arsénico
Etiquetas: Yo y mi submundo
viernes 31 de julio de 2009
No querías caldo, dos tazas
Como dije he caído desde mi submundo a un mundo paralelo terrible. Busqué una puerta que me alejara, pero no la encontré y antes que dejarme vencer por la desesperación decidí ir en busca de algo positivo pensando que era imposible que todo fuera tan mezquino y tan pavoroso.
Al poco encontré dos personas que me parecieron ser como las de mi submundo, es decir, me parecieron dos buenas personas y chimpún. No os vayáis a creer que en mi submundo todo eran ángeles, santos y monjas. Era un mundo normal.
Siete días ha durado mi alegría y mi evidente inocencia. Los susodichos amigos de la noche al día cambiaron y cual hombre lobo se transformaron. Y la bondad que creí ver se esfumó vaya usted a saber porqué.
Han resultado:
-Mentirosos, cosa que desprecio
-Cobardes, cosa que me repele
-Engreídos, cosa que aborrezco
- Fatuos, cosa que me aburre
En fin, han resultado ser como todos los demás que conocí y que en mi submundo eran geniales pero aquí resultaron deplorables. Es decir, resultaron ser Gilipollas.
Perdonad que así me exprese pero no se me ocurre otra cosa. Y “boludo” como sabréis los que me conocéis es un vocablo que me atrae sobremanera, así que no, la guardo para otras personas y otras ocasiones. Estos dos son gilipollas, ni más ni menos. Y como encima a estos apenas llegué a conocerlos y por tanto a quererlos, pues mira, ni me importa, ni me duele, ni me pesa.
Más les valdría a ella que dejara de intentar reconquistar a su ex novio y a él que dejara de intentar que se enamore de él alguien cuyas tendencias sexuales son radicalmente opuestas a las suyas y que menos en chino se lo ha dicho ya de todas las maneras, y se fueran los dos juntitos a algún lugar inhóspito del Himalaya y que se dejaran aconsejar por los monjes que les tuvieran compasión o simplemente se aburrieran.
Envenenado por
Siberia
en
19:41
12
me dieron arsénico
Etiquetas: Yo y mi submundo







