lunes 26 de octubre de 2009

Esta tarde me ha venido a la memoria


Cuando a mi amigo -no de los buenos buenos, pero vamos amigo- Pedro le dijeron que tenía que hacerse unos análisis para comprobar si tenía cáncer recuerdo perfectamente que raro y abstraído lo encontré en la cafetería. Le pregunté si le pasaba algo pero dijo que nada, que no tenía ganas de hablar, que sólo era que le apetecía leer el periódico.


Todo el que conoce un poco a Pedro habría sabido como yo supe que algo más pasaba pues Pedro no puede evitar charlar y sobre todo bromear. De hecho si con alguien me he reído alguna vez en estos tiempos ha sido con sus chorradas. Es muy gracioso, y no sólo por la bromas en sí, sino por la forma en que habla y los gestos que hace. Vamos, que yo una tarde, como todos los que estábamos en ese momento en la cafetería incluida la camarera, me partí de risa con su diálogo con un chico francés conocido desde hacía poco pero que congenió rápidamente con Pedro y llamado David. Creo que es la única vez que me he partido de risa en este año y medio que llevo de depresión. Y no es que no me haya reído nunca en este tiempo, pero así, partida de risa, no.

Pero no quiero irme por las ramas. Pedro, al insistir yo tanto, al final me lo contó. Y antes de que yo pudiera casi reaccionar se me echó en los brazos y empezó a llorar. Así, llorando sobre mi hombro estuvo un montón de tiempo, yo diría que al menos un cuarto de hora.

Por fin, logré que se sentara y empecé a darle todos los ánimos posibles. Todo lo que se me ocurría y que creía podía hacerlo sentirse mejor, allí estaba yo para contárselo. Le dije cosas como que los médicos son muy precavidos pero que eso no significaba nada, le dije que tenía demasiada buena cara como para tener un cáncer, que yo estaba convencida que iba a salir negativo.... y cuando él me preguntó: "¿y si da positivo?" ataqué por otro flanco. Le dije que como estaría detectado tan pronto se curaría seguro, le dije que yo estaría cada día con él, que lo acompañaría a todas las pruebas y a todos los tratamientos, y al final le dije: " como mucho, como mucho, lo peor que te puede pasar es que te quedes sin un testículo porque te lo extirpen totalmente, pero ya te digo yo que vivir, vivirás"

Al final logré tranquilizarlo pero me pidió por favor que me quedase con él, que lo distrajese con algo, con lo que fuese. Que no quería irse a casa todavía pues volvería a ponerse mal.

Y así fue como aquel miércoles me quedé con él charlando y contando historias y chistes hasta las seis y media de la mañana del día siguiente. Naturalmente ya no me acosté pues como mucho a las siete debo estar en pie.

Me duché, me cambié de ropa, me tomé un café y me puse a trabajar.

Ahora, cuando lo recuerdo, no sé como pude hacerlo sin haber dormido nada de nada. ¡Qué cosas! Yo que si duermo menos de cinco horas me voy durmiendo por las sillas.

Supongo que cuando uno hace el bien, Dios le recompensa. Eso o ese día, al igual que una mañana House le hace a Wilson, mi House particular, ese de mi submundo, me mezcló anfetaminas con el café.

Una semana más tarde Pedro me llamó. Fuimos a por los resultados: Negativo.

Creo que esa mañana todavía me dio más abrazos.

Ahora, después de cuatro meses desde aquello, Pedro ya no está en Alicante. Vive su vida en otro lugar.

Esta tarde por alguna razón lo he recordado. Y he recordado sus palabras de aquella larga noche antes de despedirse: "Soy afortunado de tener una amiga como tú. Un día te dedicaré una canción y será nuestra canción para siempre"

Cosa que por cierto hizo.

Ahí os la dejo. Yo la llevo grabada en mi teléfono móvil.

13 me dieron arsénico:

Antonio dijo...

Pero como? Pedro es ALEJANDRO SANZ??????

Lo siento, amiga.

(Pero se merece el càncer en las pelotas)

El Gaucho Santillán dijo...

El anterior fui yo. Pero me equivoquè de cuenta.

Estoy feliz de que tu amigo se salvara.

(No es Alejandro Sanz, no?)

Siberia dijo...

Gaucho ¿Ves? Tú también me has hecho reír con tu primer comentario. Por cierto Antonio es un nombre precioso. Así se llamaba mi padre y se llama mi admirado hermano.

Un abrazo

Yuria dijo...

Fuiste muy buena con él.

Y qué alegría al leer, aunque no lo conozco, del resultado negativo.

Siberia dijo...

Yuria Intento ser buena persona porque siempre me compadezco de aquellos que sufren

Nefertiti dijo...

Musicalmente hablando me encanta Alejandro Sanz, en lo personal no lo conozco, pero si quieres preparamos una cenita y no lo presentas, jajajajaja.
Besitossss grandes.

Siberia dijo...

Nefertiti Te acepto la broma porque me hace falta reír. Pero la próxima vez que te visite, prepárate.

Ja,ja

Besos

El Gaucho Santillán dijo...

Sibe, ahora hablando seriamente:

Tu "estrategia consoladora", realmente me hizo morir de la risa. en serio.

"Que te puede pasar? que te saquen un testìculo, pero VAS A VIVIR!!"

Tenès que decir algo màs cerca de lo que èl necesita oir, tipo:

"en el 99% de los casos, es una falsa alarma, y no te cortan los huevos".

Entonces se tranquiliza un poco, aunque despuès lo dejen capòn.

Y ya que estamos con lo de Alejandro Sanz, le aclaro a tu amiga Nefer, que es de pùblico conocimiento que el señor Sanz, sufre de mal aliento, olor a pata crònico, y es gay.

Por lo demàs, todo bien.

Saludos

Nefertiti dijo...

Siberia espero no haberte molestado con mi comentario, pues, no era mi intencion, pero, si con ello te he sacado una sonrisa pues me alegro de haberlo escrito.
Muchos besossssssss

Siberia dijo...

Gaucho Me alegra que mi post te haya hecho gracia. Siempre, desde su comienzo, este blog pretendió darle un poquito de sentido del humor a cualquier tema.

Me cuentas a mí y a Nefer unas cosas por las cuales deduzco que Alejandro Sanz no es Santo de tu defoción. Ja,ja


Un beso

Siberia dijo...

Nefertiti En absoluto me has molestado. Era broma. Aparte de que no creo que nada de lo que tú dijeras me vaya nunca a molestar. Además eso sí es ciero ¿qué mejor que arrancarme una sonrisa? Yo te lo agradezco de corazón.

Un beso

raindrop dijo...

Una historia reconfortante. Bien está lo que bien acaba, como dirían los franceses. Y con una enseñanza muy valiosa ahí escondida: dedicarnos al bienestar de los demás nos hace sentir mejor también a nosotros mismos. Posiblemente, porque olvidar por unos instantes nuestro natural egoísmo humano es de lo más liberador para nuestros espíritus.

besos

Siberia dijo...

Raindrop El que en esta vida no se compadece del dolor de los demás no es persona, es un bicho. Un malnacido del que me quiero apartar.

Un beso amigo, porque tú sí eres persona